9 de agosto de 2022 14:01

Edición N° 1773

Extremar la atención

Conducir con nieve

Por estos días, los destinos turísticos preferidos por los argentinos están llenos de nieve. Así que en Estación Vial preparamos algunos tips de conducción para disfrutar el descanso sin problemas.

Estado de la ruta
Como primera medida, antes de hacer nada informate sobre el estado de las rutas de tu interés en puestos de control, gendarmería nacional y/o vialidades (acá podés consultar el estado de las rutas de Río Negro y aquí el estado de las Rutas Nacionales)

Caja de cambios

Si la ruta por la que vamos a circular acumula nieve debemos extremar las precauciones. Hay que reducir en la medida de lo posible el uso del cambio de marchas, ser suaves con los cambios y, en los modelos automáticos, usar el modo “Snow” o “Winter” (si existe), que suaviza los programas. Cuanto más larga sea la marcha, menos fuerza se transmite a las ruedas y habrá menos riesgo de pérdida de adherencia. Si se puede arrancar en segunda o tercera, mejor. En pendientes, la marcha más corta. Es para que el motor retenga el vehículo y se evite utilizar el freno.

El freno
La utilización del pedal de freno debe hacerse como si no tuviésemos ABS instalado, es decir, sin pisarlo a fondo y dosificándolo prudentemente, con mucha suavidad. Para desacelerar, es aconsejable recurrir al freno motor con la caja de cambios (un rebaje) y no utilizar el pedal del freno. Así se reducen las chances de patinar.

Es importante, por tanto, aumentar las distancias de seguridad por encima de lo que lo haríamos normalmente, ya que el coche no va a frenar igual, ni con la misma precisión. Se calcula que necesitaremos el doble de lo que necesitamos en asfalto seco. Y en caso de pérdida de agarre necesitamos espacio para corregir la situación.

El volante
También hay que ser mucho más cuidadosos con el uso del volante, evitando los golpes de dirección y la conducción agresiva. Ni siquiera hace falta una conducción errática para recibir una sobredosis de subviraje sobre asfalto deslizante, por lo que los movimientos deben ser muy sutiles.

Las luces
Si nieva, además de las bajas se aconseja prender las luces antiniebla (siempre que el vehículo las equipe).

De nieve a hielo
Cuando cae el sol, la nieve, si es poca cantidad, se derrite y se transforma en hielo y ese es el peor enemigo que tenemos en invierno. Es tan resbaladizo como el aceite y puede significar pérdida de control total.

Las ruedas
En el caso de tener una capa de nieve gruesa, recibir el aviso de obligación de uso de cadenas por parte de las autoridades o encontrarnos en una situación complicada (además de nieve, hielo o incluso barro si se diera el caso) habrá que usar las cadenas o cualquiera de sus alternativas homologadas. Pero ojo: no se pueden utilizar en todo momento. Se deben colocar solo cuando hacen falta. De lo contrario podrían provocar daños en el neumático y el vehículo.

Es muy aconsejable llevarlas en el baúl durante la temporada fría. Ocupan poco espacio, son fáciles de colocar y te pueden salvar de quedarte atrapado en medio de la nieve.

Retirar la nieve
De tanto en tanto conviene detenerse a quitar la nieve acumulada en los pasos de rueda para que no se compacte. Eso podría bloquear la dirección. Retirala con algún elemento no punzante o con agua a temperatura natural.

Pendientes
Evitá detener el vehículo en pendientes, puentes, curvas o lugares de poca visibilidad. Recordá que en pendientes tienen prioridad los vehículos que van ascendiendo.

Anticongelante
Utilizar anticongelante en el circuito de refrigeración del auto. Es común que en los destinos invernales para vacacionar esté por debajo del punto de congelación.

Si tenés dudas esperá
Es preferible detenerse, guardarse en un lugar seguro y continuar el viaje en otro momento cuando las condiciones se presenten muy desfavorables para la conducción. Si está nevando conviene esperar a que pare. Por otro lado, evitá viajar de noche, las nevadas más intensas y las bajas temperaturas ocurren durante las horas nocturnas.

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