miércoles 20 de junio de 2018 - Edición Nº278
Estación Vial » Vale Saber » 27 sep 2016

reglas de tránsito

10 verdades que pocos respetan al conducir



Muchas veces se subestima el sentido de una regla de tránsito. “Me apuro y paso en rojo, total no viene nadie, me meto en la rotonda total el otro seguro frena y el cinturón no me lo pongo, si voy acá nomás.”
Ojo, puede aparecer algún auto que sí cruzó en verde; puede que el que venga por la rotonda no frene y puede que acá nomás se te cruce un auto y te choque. Mejor, seguí leyendo.


1. Semáforos: sólo en verde
Pasar un semáforo en rojo o ignorar un Alto es más peligroso que jugar a la ruleta rusa. La posibilidad de encontrarte con un auto por alguno de tus costados es del 80 %. ¿Por qué arriesgar ese mínimo 20%?
2. Respetá el carril correcto
En arterias y autopistas mantenete por el carril derecho. No cruces de uno a otro sin avisar. A quien conduzca a velocidad media, le va a ser difícil esquivarte.
Y antes de cualquier movimiento, poné un guiñe. Es una señal preventiva para quienes te siguen, que podrán reaccionar mejor y a tiempo si vas a doblar. Generalmente, no usarlo provoca los choques traseros de dos o más autos, si se trata de una avenida de alto tráfico.
Si conducís más despacio que el tránsito general, no obstaculices el carril izquierdo. Si vas a pasear, manejate siempre por la derecha.
3. Nunca te adelantes por la derecha
Quebrantar esta regla casi siempre produce un accidente. Un conductor está siempre más atento a los cambios que se producen a su izquierda que a su derecha.
4. Prioridad absoluta para el que viene por la derecha
Siempre tiene prioridad el que maneja por derecha. Si es el caso de una ruta y venís por la izquierda, la lógica puede establecer lo contario.
4 Bis. Y en la ROTONDA, que no se corte… la circulación
En las rotondas se pierde la prioridad de paso de la derecha. Se trata que el tránsito no se trabe dentro de la rotonda y por consiguiente, obstaculice toda la intersección. Tiene prioridad de paso el que circula por ella sobre el que intenta ingresar, debiendo cederla al que egresa, salvo señalización en contrario.
5. Si parás en un lugar indebido, colocá balizas y señales de advertencia
Recordá que los triángulos de seguridad y la luz intermitente, en caso de detenerte para cambiar un neumático o arreglar el auto, serán tu propio salvavidas.
6. Manejar y hablar por celu disminuye tu atención
El uso del celular multiplica por cuatro el riesgo de sufrir accidentes. La atención que demanda la comunicación telefónica, puede distraerte, ni hablar si el contenido de la llamada te perturba.
7. Si tomaste medicamentos controlá sus efectos
Muchos fármacos para el tratamiento de resfríos, alergias, cólicos, ansiedad, depresión y tensión nerviosa, vasodilatadores, analgésicos para el dolor, etc. pueden producir sueño, trastornos visuales u otros síntomas que afectarán tu manera de conducir.
8. Manejar de noche triplica el riesgo de sufrir un accidente de tránsito
Durante la noche, por la oscuridad del ambiente, especialmente en la ruta, la visión del paisaje se reduce, los costados desaparecen en la oscuridad, salvo los pocos metros que las luces iluminan. La posibilidad de ver objetos a los lados o en el camino es tardía (por ejemplo, animales que cruzan la ruta o un camión detenido sin luces).
Y para incrementar el riesgo, se producen limitaciones psicofísicas, ya que el hábito de dormir durante la noche hace que nuestro organismo, en las horas nocturnas, en particular entre las dos y las seis de la mañana, se relaje preparándose para el reposo.
9. Respetá las velocidades máximas y mínimas
La capacidad de frenado de un auto no es ilimitada y si venís a una velocidad no permitida, seguramente no llegues a frenar a tiempo para evitar el impacto.
Si por el contrario, manejás por debajo de las velocidades admitidas, podrás ocasionar un accidente a quien viene dentro de los límites acordados, quien deberá frenar bruscamente para no chocarte.
10. Encendé tus luces: de noche y de día
De día, te verán desde más lejos y de noche: simplemente te verán. De lo contrario, un choque en tu parte trasera -con sus consiguientes consecuencias de acuerdo a la velocidad que vayan los implicados- será tu próximo destino.


Luego de leer esta nota, tal vez reflexiones y quienes se crucen en tu camino ya no corran riesgos de que los atropelles. Ahhhhh pará, pará, pará!!!! Ponete el cinturón. Cuidate vos también.

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