domingo 14 de abril de 2024 - Edición Nº1957

Prevención

Valizas en el techo

¿Conocés las luces de emergencia que se adhieren en los techos de los autos particulares?

Estos dispositivos luminosos, ya pueden adquirirse en el mercado con varios diseños, funciones extra y unos materiales muy resistentes



Al conducir un auto hay que tener en cuenta los imprevistos que puedan surgir en el camino y para ello hay que ir equipado. Un simple pinchazo, un despiste en el nivel de combustible o cualquier problema o falla mecánica pueden ser causas para tener que parar inesperadamente en el medio de la ruta o la calle. Por eso, es habitual llevar con nosotros los triángulos reflectantes y colocarlos a la distancia indicada en este tipo de contexto. Sin embargo, y desde hace tiempo, ya se pueden adquirir en el mercado las llamadas luces de emergencia V16: más rápidas, seguras de colocar y cada vez más asequibles para todos los bolsillos.

Aunque este tipo de balizas no son de uso obligatorio aun, son ya muchos los fabricantes que tienen varios modelos lanzados al mercado. Frente a los tradicionales triángulos reflectantes, estos dispositivos resultan el complemento idóneo para advertir del peligro sobre el asfalto, con una señal luminosa muy potente y autonomías prolongadas (por encima de los dos años usando solo una pila).

Desde cuándo serán obligatorios

Actualemente conviven tanto los dispositivos V16 como los triángulos reflectantes. Pero a partir del 2026 serán obligatorios y quedará el triángulo fuera de uso.

Características de los nuevo dispositivos

Algunas de las ventajas es que son capaces de soportar ráfagas de viento mayores a 80 km/h, lluvia intensa o nieve y su funcionamiento está asegurado hasta diez grados bajo cero. Cuenta a su vez con una señal luminosa giratoria amarilla y otras dos luces blancas (en formato emergencia o de tipo linterna).

Dependiendo del modelo que elijamos, hay varios a la venta, llevan de una a cuatro pilas y cuentan con mayor o menor autonomía.

Algunos modelos ya contienen un servicio de geolocalización que muestra el lugar exacto del vehículo averiado.

 Además, al contar con un tamaño tan pequeño, se pueden almacenar en la guantera para tenerla siempre a mano. 

Mientras tanto: ¿Sabés cómo utilizar el Triángulo correctamente?

Parece claro que, cuando ocurre un incidente que te obliga a detenerte en el camino, debés dejar tu vehículo en el margen de la banquina, ponerte el chaleco antireflectante (es de las cosas que hay que llevar en el auto) y salir a colocar los triángulos de preseñalización de peligro, pero parece que no todo el mundo realiza bien esta operación, desconoce la misma o hace caso omiso.Por eso acá te lo explicamos: 

  • Una vez que el vehícula está detenido (procurando dejarlo, si es posible, en una zona de buena visibilidad), lo primero es encender las luces de emergencia. Al salir del vehículo para colocar los triángulos debés tener en cuenta el tipo de ruta en la que se está circulando.
     
  • El triángulo se coloca perpendicularmente a la dirección de la calzada. Parece obvio, pero si se coloca ligeramente ladeado, el resto de los usuarios puede que no lo vean correctamente, sobre todo de noche, ya que no reflectaría las luces de los faros. En esa posición es como resulta más efectivo.
     
  • Cuando el accidente o detención por un desperfecto, sucede en calzadas de doble sentido, de 2 o 3 carriles, hay que colocar los dos triángulos, uno por delante y otro por detrás, con la finalidad de advertir a los coches que vienen en nuestro sentido y en el sentido contrario. Hay que situar cada uno a 50 metros del vehículo y deben de ser visibles a una distancia de al menos 100 metros.
     
  • En calzadas con más de dos carriles por cada sentido o sentido único no es necesario colocar un triángulo por delante del vehículo. Tan sólo debes colocarlo 50 metros por detrás del coche. Como en el anterior, también deberá ser visible desde 100 metros de distancia. Puede parecer que hay que caminar demasiado (dos triángulos a 100 metros del coche suponen recorrer 400 metros para colocarlo. y otros tantos para recogerlos). Pero la ubicación de estas distancias no ha sido elegida por capricho. Un vehículo que circula a 120 km/h, entre el tiempo que necesita en percatarse del peligro, la reacción y la frenada pasan al menos 113 metros. 

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO: